martes 21 de febrero de 2012

Escena de The Help (Tate Taylor, 2011)



Que una escena, sencilla y directa como ésta - y una de varias con una tremenda fuerza y sutilezas -, valga para incentivar a ver una actuación como la de Viola Davis haciendo de Aibileen.

La película puede que sea condescendiente y un tanto irreal, pero el elencazo que tiene, empezando por Davis y Jessica Chastain, brindándole una hermosa dignidad, conteniendo la tristeza, nunca victimizándose de sus heridas, a veces hasta riéndose de ellas. Cómo las sostienen la sabrosura asomando dignidad de Octavia Spencer, la locura de Sissy Spacek, la agilidad de Emma Stone dándole espacio y voz a quienes verdaderamente lideran la historia, y la flexibilidad de Allison Janney para que la testarudez de su personaje también sea el reconocimiento del valor de su hija.

lunes 20 de febrero de 2012

La particular cara de la política (The Ides Of March, Clooney 2011)


George Clooney no sólo sigue demostrando ser uno de los mas grandes actores de la década, sino también comienza a abrirse paso entre los directores. En The Ides Of March se observa el rudo mundo de la política en la que los engaños y las extorsiones están a la orden del día.

Ryan Gosling (el mismo de Blue Valentine, Crazy, Stupid, Love. y la amada Drive) interpreta a Stephen Meyers, un joven jefe de prensa que está participando en su primera campaña política, esta vez a favor de Mike Morris, interpretado por Clooney. La actuación de Gosling no deja dudas de que es uno de los mejores actores del siglo XXI. The Ides Of March muestra cómo puedes estar arriba o abajo dependiendo de lo que hables, lo que hagas y a quién trates. Phillip Seymour Hoffman personifica a Paul Zara un hombre que ha estado en más de 6 campañas políticas, en las que ha salido victorioso y es mentor de Meyers, pero Meyers, un novato en estas lides, es tentado por Tom Duffy (Paul Giamatti), que es el jefe de campaña rival en la carrera por la opción Demócrata.

Las actuaciones de Evan Rachel Wood y Marisa Tomei forman momentos claves de la historia que llevan al personaje de Gosling del éxito al fracaso y viceversa. Esta es una película llena de frialdad en la que se representan varios hechos en la política estadounidense que a muchos le llegarán al fondo de sus mentes, pero estéticamente Clooney consigue un buen filme para todos aquellos amantes del thriller político, la frialdad de los colores juega muy bien con la continuidad de la película. Aunque algunos hechos son demasiado distantes, es un filme que no se puede dejar de ver.

Rowerth Goncalves. (@Rowerth_Unico).

miércoles 8 de febrero de 2012

¡Sin Palabras! (L'Artist, Hazanavicius 2011)


Cuando me hablaron sobre L'Artist, pensé que sería un filme de esos que te hacen evocar el cine antiguo, pero poco a poco me di cuenta de que Michel Hazanavicius tenía una visión más allá de lo convencional, personajes que se asemejan a la realidad de actores como Rodolfo Valentino quienes después del sonido no tuvieron auge en Hollywoodland. L'Artist es un filme lleno de emociones en el que se observa muy claramente lo abstracto del mundo del celuloide. Pero regresando a lo que nos concierne, la película te lleva a un mundo mágico en el cual la simpleza de la historia hace que sea una obra maestra.

Jean Dujardin se encarna en la piel de George Valentine, un actor de cine mudo que goza de la vida de estrella que se merece hasta que comienza la era del cine sonoro con el que Valentine no está muy de acuerdo y su carrera comienza a decaer, mientras que, con una historia invertida, Peppy Miller, representada por Berenice Bejo, es una chica que poco a poco se gana el cariño de todos y al final llega para convertirse en la estrella máxima del cine. Entre estos dos personajes se crea una historia de amor bastante extraña que va desde lo simple y convencional hasta situaciones emocionalmente complejas. Un personaje que le da vida al filme es Uggie, un perrito que acompaña a Valentine en sus actuaciones y que termina siendo otro protagonista de la historia.

L'Artist es, sin duda, una historia fresca que no necesita de grandes parlamentos para mantenerte enfocado en lo que ves en pantalla, con actuaciones esplendidas, situaciones que van desde lo simple a lo complejo y una visión que rememora una época de innovación dentro del séptimo arte. Es la película que te hace pensar que no todo es tecnología, es el filme que te lleva a un nivel que ninguno de los que vivimos hoy en día ha podido ver.
Rowerth Goncalves. (@Rowerth_Unico).

Cine chileno en los festivales

El 28 de Enero fueron presentados los premios del Festival de Sundance. Joven & Alocada (2012) de Magaly Rivas fue premiada como Mejor Guión, escrito por la directora junto con Camila Gutiérrez y Pedro Peirano.



El Premio Internacional del Jurado, donde también competía Joven & Alocada fue para Violeta se fue a los cielos (Andrés Wood, 2011), película biográfica sobre la cantante Violeta Parra que fue seleccionada por Chile el año pasado para representarlos en la categoría de Mejor Película Extranjera en el Óscar.





Esta película chilena, dirigida por Dominga Sotomayor, ganó el pasado 3 de Febrero uno de los premios Tigre del Festival de Rotterdam

Aquí son citados algunos elogios para la película y más detalles sobre la trama.

lunes 9 de enero de 2012

Top 10 Razones para Hacer (y Amar) las listas Top 10 (y II)

Por Dan Kois

5. Como con todo lo que vale la pena hacer - pan, dulce amor, grabar recopilaciones de discos - hay un arte para hacer una gran lista top 10. Cada puesto en esa lista es precioso, pero ciertos puestos están destinados para ciertos propósitos. El puesto tope, Número Uno, está por supuesto reservado para el absoluto mejor, más trascendental y revolucionario filme o álbum o novela lanzado el año pasado. Esto es así a menos que tú seas un cobarde sin carácter y uses tu puesto tope para un #1 seguro e incuestionable, como Freedom o La Lista de Schindler o lo que sea. (Aunque esto es pasable cuando haces una suerte de nota explicativa declarando que tus razones para escogerla son totalmente diferentes de y más interesantes que las de todos los demás). Y permítanme añadir que presentar tu lista alfabéticamente, sin un claro #1, es un engaño. Tu trabajo es escuchar canciones o ver películas y hablarle a la gente de ellas. Todo el público demanda de ti premiar a un solo ganador, como un juez en la Feria del Estado. Asúmelo.

El puesto #2 es para la película que amaste tanto a pesar de sus obvias fallas. Puede que no sea arte, pero te tocó de alguna manera. De aquí a veinte años, cuando pienses en el año 2011 y las películas que viste, ésta es la que recordarás. Creo que es probable que en 2007, muchos cinéfilos pusieron Once, cómodamente, en el puesto #2.

Y, claro, está el puesto #9. Ahí es donde lanzas una curva. Tal vez lanzas una película taquillera vapuleada por la crítica o un libro para niños. Tal vez una comedia romántica bien estúpida o una canción de Al Yankovic. Uno de los mejores #9 en la historia apareció en la Revista Time, donde Richard Corliss llamó Speed Racer la novena mejor película del 2008. ¡Speed Racer! Apenas es una película. Yo la describiría, con más precisión, como un ataque de apoplejía de 135 minutos.

6. Las listas, por supuesto, no son dominio exclusivo de los críticos profesionales. Gracias a Amazon y a IMDb y a Goodreads y docenas de otros sitios, tus listas, tu gusto, se vuelven parte esencial de tu identidad virtual: eres tú, empaquetado y presentado para los lectores, compradores y marketing sofisticado, discutan y dense la mano virtualmente con ellos.

Por ejemplo, mi vecino de al lado, Dave, no es un crítico de música. Trabaja para el Servicio Postal. Pero es tan feroz en sus opiniones sobre música y, por lo tanto, ha hecho listas de cada año desde la universidad."Era casi como completar un pequeño diario sobre el año que acababa de pasar", me dijo. "Volver a escuchar álbumes y hacer listas era una buena manera de cerrar con el año". Dave recientemente se embarcó en un proyecto de volver a pisicionar cada álbum suyo de los 90, incitado por la queja de su esposa de que probalbemente no volvería a escuchar la mitad de sus discos en su enorme colección. Su respuesta: "Eso es verdad, pero no sé cuál mitad, así que debo quedármelos todos".

7. Enterrados en las profundidades de mi disco duro hay documentos de Word, con mucho tiempo sin abrir, que revelan, por ejemplo, mi sexo director favorito de 2006 (Richard Linklater, A Scanner Darkly). O mi novena película favorita de 2000 (Bring It - un clásico #9). ¿Cuál es el valor de estas opiniones ahora irrelevantes? ¿Por qué he transferido estos documentos de computadora a computadora a computadora? Claro, para la posteridad, pero ni a mí me estoy engañando de que un día investigadores en la Biblioteca Dan Kois noten escrupulosamente mi ganador a Mejor Elenco en 1999 (Henry Fool). Estas listas sólo serán de interés para mí, pero ellas son de un intenso interés para mí - no sólo instantáneas de mi desarrollo estético y, sí, mi gusto, pero también ventanas claras de los años de mi vida. El año que vivimos en Hawaii y vimos El tigre y el dragón y salimos del teatro para ver las montañas Ko'olau amenazándonos de lejos, tan empinados y neblinoso como los riscos de donde salta Zhang Ziyi. El año después de que nuestra hija nació, cuando mi lista sólo contenía películas vistas entre salidas nocturnas apuradas. (Consejo: si estás dejando a tu infante con una niñera por primera vez, no veas La marcha de los pingüinos, una película donde los bebés descuidados por siquiera un segundo son devorados por morsas). Volver a estas listas es recordar tanto las películas que una vez amaste y las vidas que dejaste.

8. Hacer una lista, claro, es una suerte de actuación, aun para aquellos que no las comparten públicamente. Armando un top 10, también estás creando, en diez incrementos, la persona que quieres ser, el gusto que deseas tener. Eres omnívoro y aventurero, por lo que tu lista contiene rock y country, manga y memorias, películas independientes poco vistas y series que van más allá de los límites del medio. Eres populista y refinado, tanto intelectual como poco culto, por lo que tu lista incluye El Caballero de la Noche y Luz Silenciosa. Eres un cuidadano del siglo XXI culturalmente literato, por lo que tu lista es diversa y no simplemente un montón de viejos hombres americanos blancos.

Tu lista eres tú. Escógela con cuidado. Porque un día tu lista puede que te mortifique.

9. Los diez mejores álbumes de 1991, por Dan Kois, del 7 de febrero, 2991, artículo de La Torre Times (anotaciones parentéticas añadidas en 2011)

10. Paul Simon, Concert in the Park (Un álbum grabado en vivo. Totalmente falaz en una lista top 10.)
9. Original Soundtrack, The Commitments
8. Peter Gabriel, Shaking the Tree (Una colección de grandes éxitos. También falaz. Y sacado en 1990).
7. Robbie Robertson, Storyville
6. Mrs. Fun, They Are Not a Trio (Una banda dirigida por el director del coro de mi iglesia. No se nota el conflicto.)
5. Sting, The Soul Cages (Recordatorio: Para no olvidar)
4. Peter Holsapple and Chris Stamey, Mavericks
3. R.E.M., Out of Time
2. Various Artists, Deadicated: A Tribute to the Grateful Dead (A mi novia le gustaban los Greateful Dead)
1. U2, Achtung Baby

10. Recompilando mi lista 2011, ¿estoy comparando manzanas con naranjas? Por supuesto. Pero yo discutiría que comparar manzanas con naranjas - la habilidad de considerar, y describir, cómo la crujiente, aguda mordida de una manzana se diferencia del jugoso y decadente chorro de una naranja - es el gran placer del trabajo del crítico, y del amor de un fanático.
Por ejemplo: Bridesmaids ("Damas en Guerra") es la manzana, y Melancholia es la naranja. ¿Cuál estará más alto en mi top 10 personal? Se los haré saber cuando termine mi lista.

miércoles 4 de enero de 2012

Top 10 Razones para Hacer (y Amar) las listas Top 10 (I)

Por Dan Kois
El escrito original está aquí.

1. El cargo de coeditor de Artes y Entretenimiento de la Torre Times tiene cierta responsabilidad. Cuando ocupé ese cargo en mi bachillerato en Wisconsin, había una tarea que atesoraba por encima de las demás. Yo estaba encargado de escribir una lista Top 10 de fin de año. Y así, cuando empezó el invierno de mi último año, me senté en el piso de mi cuarto, buscando entre mis discos para sacar los diez mejores álbumes de 1991.

Hubo un problema: yo había podido comprar música con sólo los $3,45 por hora que me ganaba en un puesto de postres y helados, así que compré sólo ocho álbumes de 1991. Aun confiando en mis gustos a los 17 años, yo mismo tenía que admitir que eso era poco.

Por lo que gasté un mes completo de sueldo en una visita a Musicland, donde compré dos discos más que parecían bastante buenos, ignorando ese álbum del que todos los chicos de franela en mi colegio hablaban, aquel con el bebé y el dólar en la portada. No tenía mucha posibilidad de escape. Los discos que compré estuvieron en mi lista. Ninguno fue para olvidar.

2. En 2011, claro, los "listantes" quienes escriben profesionamente sobre cultura no tiene este problema de escasez. Es más que Navidad aquí, con los DVDs de estrenos recientes para promocionar las películas durante la temporada de premios, DVDs llegando a diario de USPS, FedEx, UPS. Una amiga, crítico de música, tiene 1961 canciones en su lista de 2011. Muchas revistas luchan para conseguir espacio en sus estantes por todo lo que reciben en un año, mucho menos podrán leerlo.

Así que demos por sentado que estas listas seleccionan de una inmensa cantidad de material, y ahí subyace la utilidad para los lectores. Si ves a un crítico como, esencialmente, un robot de recomendaciones que obtiene un salario - como muchos, muchos, consumidores lo obtienen también - entonces la lista es perfecta, llegando justo cuando buscas regalos que comprar y películas que ver. Como ocurre, el final del año es también un gran momento para que los anunciantes enganchen con sus productos en los periódicos y revistas, y así la gran rueda del comercio empieza a rodar felizmente.

3. En la introducción a su resumen de fin de año 2007, la crítico de cine Manohla Dargis señaló que la función más valiosa de las listas es que son un "ritual público" - mostrar las cartas de un escritor, mostrándote las suyas para que tú le muestras las tuya. Pero si la lista en sí es un ritual público, también es, entonces, la denuncia de hacerlas por algunos de estos críticos - como la misma Dargis, que llama las listas "ejercicios artificiales, afirmación del ego crítico, caprichosas y necesariamente imperfectas".

Es una queja común: que el acto de hacer una lista es, para los críticos, un mal necesario intelectualmente deshonesto. Los lectores demandan nuestras listas; los editores esperan, ansiosos por transformar nuestras listas en clicks acumulando imágenes; y los publicistas que nos han mandado material gratis esperan nuestras listas para que puedan imprimirlas y mandárselas a sus jefes departamentales.

Los lamentos sonaron alto los últimos meses de 2011. La crítico de televisión de The New Yorker, Emily Nussbaum, recientemente escribió un blog titulado "Yo Odio las Listas Top 10". La escritora del A.V. Club, Tasha Robinson, dijo en Twitter, "La temporada de Top 10 películas a veces se siente como un juego de 'Compara cada manzana y naranja que comiste este año. Sé específico'".

Y tienen razón. Tomen dos películas que estoy considerando para mi lista, Guerra de Novias y Melancolía. ¿Cómo comparan estas películas - una comedia aguda, con un hilarante elenco, sobre la amistad entre amigas y un aria operática sobre la depresión y el fin del mundo?


4. ¡Pero no importa! Amo hacer listas. Me ha encantado desde que puedo recordarlo. Si, de niño, hubiera hecho una lista de diez incentivos para ser un 'escritor cultural', hacer listas de top 10 sería el #2. (#1: ver películas antes de que fueran estrenadas, en vez de cuatro meses más tarde cuando finalmente llegaban a Milwaukee).

Hacer una lista Top 10 era, o así lo parecía, unirse a una gran conversación cultural - una conversación de la cual, atrapado en una secundaria en Wisconsin mucho antes del internet, yo quería desesperadamente ser parte de ella. Para el último año, yo estaba haciendo listas de mis discos favoritos, de las mejores películas, de los diez carros que quería tener algún día, de las cinco chicas que nunca tendría el coraje para hablarles.

sábado 24 de diciembre de 2011

Isabel Coixet entrevista a Wong Kar Wai: "(...) a mí me interesan los secretos, el misterio"

He aquí la entrevista que le hizo Isabel Coixet a Wong Kar Wai, encontrada en: http://www.clubcultura.com/clubcine/clubcineastas/isabelcoixet/vida2.htm. Interesantísima.

Durante años, desde que vi Chunking express, y después toda su filmografía, que, para variar, ha llegado tarde, poco y en desorden a nuestras pantallas, pensé que me gustaría hablar con Wong Kar-Wai (Sanghai, 1958), o al menos con el tipo irónico, tierno, melancólico, arriesgado, pensativo que sus películas dejan ver. Antes de la proyección de In the mood for love (Deseando amar), le digo con admiración que he visto todas sus películas y que me fascinan, y se muestra preocupado: "Es que ésta es muy diferente". Hoy, tras ver In the mood for love, se me antoja que la única entrevista posible con él es una especie de ceremonia zen, con mi cochambroso casete recogiendo hora y media de silencio, mientras los dos sorbemos té y miramos el fondo de nuestras tazas imaginando preguntas y respuestas que no se formulan. Pero no hay té, hay café, así que no me queda más remedio que preguntar, a sabiendas de que lo más importante (¿de qué oscuro y luminoso lugar nace esta misteriosa, bella, trágica, preciosa película?) se quedará por ahí, flotando.

ISABEL COIXET. ¿Por qué dijo que In the mood for love era tan diferente de sus otras películas? En Chunking express había una chica que invadía la habitación del policía, durmiendo en sus sábanas; en Fallen angels, un chico que invade los puestos del mercado por la noche; en In the mood for love, ella (Maggie Cheung) entra en la habitación de él (Tony Leung), en Singapur, para llevarse unas zapatillas.

WONG KAR WAI. Sí, claro, a lo mejor no es tan diferente, de hecho no lo es; uno siempre hace la misma película y habla de la misma clase de gente, la gente que mira por la ventana lo que hacen los demás, la gente que intenta robar algo de la vida de otras personas, para sentir que así algo suyo les pertenece.

ISABEL COIXET. La gente que está sola.

WONG KAR WAI. Sí, todos mis personajes están terriblemente solos.

ISABEL COIXET. Incluso cuando están rodeados de gente, como en Happy together o en In the mood for love.

WONG KAR WAI. Especialmente en estas dos películas.

ISABEL COIXET. Es que tengo la impresión de que sus personajes nunca salen de una única habitación, que todas las habitaciones que muestra son la misma, incluso el color de las paredes.

WONG KAR WAI. (Risas). Sí, es una de las desventajas de trabajar siempre con el mismo decorador [William Chang], que siempre acaba trayéndote lo que sabe que te gusta.

ISABEL COIXET. Y además es su montador.

WONG KAR WAI Sí, me tiene cogido; a veces le digo: oye, ¿no teníamos esta misma cama en Buenos Aires cuando rodamos Happy together? Y me mira asombrado: "Claro que sí", dice, "hay que reciclar las cosas". ¡Y me lo dice en Hong Kong! O a veces me enseña un cuadro o una falda para un personaje y me dice: "¿A que te suenan?". Volviendo a lo de la habitación, la verdad es que para mí todas las historias empiezan en una habitación, siempre hay una habitación con alguien sentado en la cama, fumando.

ISABEL COIXET. O comiendo.

WONG KAR WWAI. Sí, es algo que no veo en el cine occidental, a veces me parece que en las películas occidentales los personajes no comen nunca. Para mí es muy importante cómo se ganan la vida mis personajes, dónde viven, cómo duermen, lo que comen…

ISABEL COIXET. ¿Aunque sea una lata de piña caducada? [En Chunking express y en Fallen angels hay personajes obsesionados con las latas de piña caducadas].

WONG KAR WAI. [Risas]. Especialmente si es una lata de piña caducada, aunque la verdad es que yo odio la piña.

ISABEL COIXET. En los dos libros que Chris Doyle [director de fotografía] ha escrito sobre sus rodajes (Fallen angels, Happy together) parece que se entienden sin muchas palabras.

WONG KAR WAI. Bueno, Chris es muy hábil con las palabras, y en los libros todo parece muy fácil y glamouroso. Un rodaje nunca lo es, pero es cierto que, al cabo del tiempo de colaborar, ambos sabemos las cosas que detestamos el uno del otro y las que nos gustan. Hemos aprendido mucho juntos, y para mí, dada mi forma de trabajar, dado que empiezo siempre con una vaga y lejana idea de lo que voy a hacer, es importante tener gente a mi lado a la que no tenga que dar demasiadas explicaciones. Además, a mí no me gusta que la gente venga a verme a un rodaje, no me gusta que haya nada que me haga perder la concentración. Me gusta estar solo, necesito distanciarme de los demás. Chris siempre ha respetado eso.

ISABEL COIXET. ¿Y qué ha pasado en In the mood for love?

WONG KAR WAI. Bueno, Chris es ahora un director de fotografía muy ocupado, incluso ha dirigido un filme (Away with words), y bien… él empezó la película y un día vino a verme y me dijo que no podía respirar, que quería hacer otra cosa, que la película era demasiado estática para él; así que se fue y Mark Li, que había hecho conmigo Fallen angels, la terminó. No sé por qué, pero creo que se entendería bien con Chris Doyle.

ISABEL COIXET. No sé. A mí me gusta el lado estático de las cosas, también me gustaba muchísimo cómo utilizaba la cámara al hombro y el gran angular en las otras películas. Pero me parece magistral el lado quieto de ésta porque lo único que pueden hacer los personajes es estar quietos, ésa es su victoria. "No somos como ellos", dicen, como los amantes que nunca vemos.

WONG KAR WAI. Sí, quizá en esta película he llevado mi control del encuadre hasta el límite, quizá por eso Chris no podía respirar y probablemente ésta es la película donde he terminado con más preguntas todavía de las que tenía al empezar. Porque esas dos personas que se encuentran, cuyos respectivos cónyuges tienen un affaire, ¿se odian?, incluso cuando parece que se están acercando. A veces pienso que siguen odiándose porque cada uno le recuerda al otro lo que ha perdido, e incluso cuando parece que se están seduciendo hay un lado oscuro, de venganza, de resentimiento, y nunca sabemos, igual que ellos no saben cuándo los otros empezaron a engañarles, cuándo el amor nace entre ellos y cuántos sentimientos contradictorios hay en ese amor. No creo tener todavía una respuesta a todo eso.

ISABEL COIXET. Pero ésa es parte de la magia de la película, nunca sabemos a ciencia cierta qué clase de relación tienen, incluso hay momentos que todo parece una proyección; que en realidad los otros, sus cónyuges, no se conocen, aunque ellas lleven el mismo bolso y ellos la misma corbata, que ella lo está imaginando todo a partir de la doble relación que tiene su jefe.


WONG KAR WAI. [Risas]. Vaya, eso no se me había ocurrido… Pero, ¿por qué no?, eso es lo que me parece más interesante, que cada uno piense qué es lo que pasa, que cada uno encuentra sus propias respuestas, y el papel de un director no es proporcionar respuestas, al menos no es eso lo que me interesa, ya hay demasiados directores interesados en contar las cosas de manera que se entienda todo hasta la saciedad, hasta que no quede un resquicio de misterio, y a mí me interesan los secretos, el misterio.

ISABEL COIXET. Las dobles vidas.

WONG KAR WAI. Sí, las dobles vidas.

ISABEL COIXET. El otro día leí en una novela que en el momento en que uno tiene vida interior ya lleva una doble vida.

WONG KAR WAI. Es cierto, es totalmente cierto, por eso es importante trabajar con gente que te conozca de verdad, si no sería demasiado complicado. Cuando empecé In the mood for love, la historia era diferente. Fue William Chang, que me conoce muy bien, el que me dijo: ésta no es la historia que quieres contar, y empezamos a trabajar en otra dirección, pero del Hong Kong de los años sesenta ya no queda absolutamente nada, y sabíamos que iba a ser un rodaje complicado, quizá no tan complicado como terminó siendo.… Pero, en fin, complicarse la vida es parte de las razones por las que uno hace películas, ¿no?

ISABEL COIXET. Noooo, qué va; bueno, sí; y también uno hace películas para no terminar como el tipo al final de la suya susurrándole su historia a un agujero en la piedra, que me parece el final más abrumadoramente triste que una película pueda tener.

WONG KAR WAI. ¿Eso quiere decir que le gustó el final?

ISABEL COIXET. Eso quiere decir que le doy las gracias por hacer In the mood for love.

martes 20 de diciembre de 2011

Sobre nuestras películas favoritas del 2011

Según la lista de estrenos del 2011 en Venezuela, ¿cuáles recomiendan que veamos para hacer nuestra lista de películas favoritas de este año?

Teza (Haile Gerima, 2008)


"Mi vida es este árbol"

viernes 4 de noviembre de 2011

martes 18 de octubre de 2011

Festival de Cine Español 2011: Chico & Rita (Fernando Trueba y Javier Mariscal, 2010)

Festival de Cine Español 2011: Tres días con la familia (Mar Coll, 2009)


El juego de las sensaciones postergadas pesa en la película como quien no ve los problemas, pero los sospecha en los gestos más pequeños; como quien no escucha las conversaciones importantes, no porque no haya estado en ellas, sino porque, sobre todo, no les ha prestado atención. Estos planos detalle, silenciosos, le brindan un aire más observador, de alusiones y menos de sentencias, a Lea, Josep Maria y Jöelle, ansiosos por aseverar y aegurar lo que se escapa de sus manos.

La conversación entre distintos idiomas (español, catalán y, finalmente, francés) es, nada más, un juego de incompresiones y de imágenes como si se tratara de los distintos tiempos que conjugamos con nuestros gestos.